Eterna es esta espera...
Ansioso aguarda el corazón su final...
Impaciente espero ese momento en que el sueño se haga realidad y quede abierta la puerta a un nuevo mundo, lleno de aventuras, peligros y tesoros por descubrir...
Muy lejos he llegado, con esfuerzo y voluntad desafiando lo imposible, mas todavía quedan pocos pero a la vez demasiados pasos para la meta alcanzar...
Tantos sueños, ilusiones y esperanzas confinados en un espacio tan pequeño, apenas cubriendo la palma de mi mano...
Espero... Mientras pasan los segundos... Los minutos... Las horas...
Espero... Oir el telefono sonar...
Y a través de la distancia oir su voz...
Un día... Una hora... Un lugar...
Una cita con el destino...
Despliega tus alas y vuela más allá del dolor y el miedo, donde la noche sólo sea el preludio del amanecer.
domingo, 22 de diciembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
Escribir
Tan sumergidos en la era digital muchos hemos olvidado ya el papel y el lápiz sustituidos por la pantalla y el teclado. Confieso que tiene sus ventajas, quizás especialmente a la hora de corregir los errores y retocar lo escrito. Además, es la única manera de poder plasmar nuestros pensamientos por todas estas redes de las que a veces quizás abusamos. Lejos queda esa época en que los sueños viajaban dentro de sobres sellados, en los que se abría el buzón con anhelo y esperanza de poder encontrar una sorpresa en su interior. Pero no, nunca se olvidarán esos momentos en que bolígrafo en mano dotábamos de sentidos a una simple hoja de papel, nunca olvidaremos la agradable sensación de contemplar esas delgadas líneas entrelazándose en una hermosa danza en las que las palabras bailan al son del ritmo que marca nuestro pulso. Esos borrones y tachones, las manchas de tipex... La importancia de no equivocarse, la preocupación por realizar un trabajo limpio y pulcro. Y por supuesto ese toque personal que tiene la caligrafía de cada persona, en contraste con la aburrida letra digital que en todas partes podemos hoy en día observar.
Es en estos momentos, tras tanto tiempo de nuevo empuñando bolígrafo y papel, escribiendo bajo la cálida luz de una lámpara de mesilla, cuando redescubro una vez más la pasión por la escritura. Es en este momento cuando una agradable sensación me invade al frotar mis doloridos dedos mientras observo cómo mis pensamientos van tomando forma línea tras línea, cómo poco a poco el papel toma vida con los sentimientos que mi mano va dictando. Es en este momento en el que me doy cuenta de lo mucho que me gusta realmente escribir, especialmente si se hace a mano. Un teclado es muy cómodo, pero... ¿quién no ha sentido nunca el poder que transmite un lápiz, un bolígrafo, una pluma? ¿Quién no ha sentido nunca esa sensación de expectación al enfrentarse a una hoja en blanco? ¿Quién no ha sentido nunca la satisfacción de rematar su obra con un punto y final?
martes, 5 de noviembre de 2013
Ojos azules
Atrapado por esos ojos azules
Encadenado a la prisión de su mirada
Inmensa como el cielo, profunda como el océano
Bálsamo para mi mente atormentada
No sabía que un corazón roto pudiera latir con tanta fuerza
No pensaba que quedara espacio en mi alma para un nuevo sueño
Pero parece que no importan los fracasos, las decepciones, la frustración
El Amor no duerme, jamás nos abandonará la ilusión
domingo, 3 de noviembre de 2013
Bailar
¿Qué tendrá la música? ¿Qué es lo que hace que al escucharla comencemos a respirar sus notas, llenando los pulmones con ese sonido puro y melódico, vibraciones armónicas que viajan hasta el corazón y desde ahí se bombean hacia todos y cada uno de los rincones de nuestro cuerpo? ¿Por qué un insoportable hormigueo se apodera de nuestras extremidades y nuestros músculos comienzan a arder? ¿Qué misteriosa razón obliga a nuestro pie a marcar el ritmo de la melodía, mientras comenzamos a mover las manos dirigiendo una orquesta invisible? ¿Por qué los ojos se cierran, el mundo a nuestro alrededor desaparece y sólo quedan la música y un cuerpo deseoso de liberarse y bailar?
Si hay una pareja eterna, esa es la que forman la música y el baile. No importa donde te encuentres, en todo lugar de la tierra existen ambas en una estrecha comunión que evidencia un rasgo innato del espíritu humano: la búsqueda de libertad. Pues eso es bailar, ser libre de prejuicios y ataduras, dejar volar el cuerpo y el espíritu, sumergirse en la belleza de la música y fluir por el espacio y el tiempo en un momento que dura un segundo y a la vez una eternidad.
En muchas pistas de baile se pueden ver multitud de personas quietas, sentadas, con esa mirada brillante que denota entusiasmo pero sin atreverse a dar el paso y salir a bailar. Se esconden tras excusas, "estoy cansado" o "no sé bailar", pero en el fondo saben que simplemente tienen miedo: miedo al ridículo, a ser señalado por los demás, miedo a lo que piense el resto... Lo sé, porque así he sido yo. Anhelando poder responder a las ansias de mi cuerpo por dejarme llevar, pero demasiado encadenado por mis miedos como para hacerlo. Y entonces llega, una persona a la que no puedes decir que no te saca a la pista y te encuentras de repente en ese espacio que es tu sueño y a la vez tu pesadilla. Realizas pequeños movimientos por no llamar la atención, sin quedarte quieto pero sin dejarte llevar en exceso. Y poco a poco notas como ese deseo reprimido durante tanto tiempo comienza a romper las barreras de tu prisión. Al principio apenas se nota, tan sólo aumentas de una manera discreta el ritmo de esos discretos movimientos que te atreves a hacer. Pero poco a poco el deseo se libera y la música se apodera de cada rincón de ti. El mundo desaparece, las cadenas se rompen y antes de que te des cuenta estás bailando con todas tus ganas, sin miedos ni inhibiciones, volando libre por la pista de baile.
Entonces lo entiendes, entonces lo sientes. Bailar es volar por ese cielo que tanto anhelaste, es ser libre para soñar sin impedimentos, es ser feliz sin necesitar razones para ello. ¿Por qué negarte el placer entonces? ¿Por qué esperar a que sean otros los que rompan las cadenas que te atan sacándote a bailar? ¿Por qué no ser tú quien por una vez salga de esa barrera en la que te escondes, permitiéndote por fin disfrutar de la vida sin inhibiciones sin sentido? No tengas miedo, baila y sueña. Al fin y al cabo, como dijo Sabina: bailar es soñar con los pies.
viernes, 25 de octubre de 2013
Dejar marchar
Aprender a dejar marchar aquello que creemos perdido pero que en realidad nunca llegó a ser nuestro. Una lección que nos acompañara a lo largo de nuestras vidas pues tendemos a aferrarnos desesperadamente a todo aquello que queremos, a todo aquello que amamos, sin ver que con ello estamos encadenando nuestro corazón. Así, el día en que lo que tanto hemos deseado sale de nuestras vidas partirá también nuestro corazón, unido fuertemente como está por las cadenas de la obsesión.
Solamente aquel que no se cree dueño de nada podrá vivir sin miedo a la pérdida, pues entenderá que todo cuanto quede atrás en nuestro camino simplemente no estaba destinado a nosotros. Y si realmente está destinado a ser parte de nuestras vidas algún día volverá. Ésta es la lección que a base de lágrimas y dolor debemos aprender: disfrutar sin poseer; dejar marchar sin aferrarse.
domingo, 20 de octubre de 2013
Luna bonita
Despierto, miro por la ventana y en frente la veo. Nadando en el oscuro firmamento, abrazada a las nubes que tratan en vano de atrapar su plateada luz. La observo fijamente y siento su mirada sobre mí, radiante y pálida, hermosa y bella, derrama su luminosidad sobre mis ojos y su paz sobre mi corazón. Luz que nos guía a través de nuestros sueños, ilumina pero no ciega. La veo tranquila, esperando pacientemente la salida del sol, momento en el cual se retirará a sus aposentos a descansar y prepararse para volver a la noche a cuidar nuestro sueño. El cielo se aclara, el negro se convierte en morado, azul oscuro, azul claro... Pero ella resiste, noto su sonrisa en mi interior. Me habla, me calma, me consuela. El amanecer llega, el sol aparece bostezando entre los montes, llena mi visión con sus cálidos rayos. Y oculta entre ellos la veo marcharse lentamente, la reina de la noche dando paso al nuevo día. Pero no sin antes dedicarme un guiño y la promesa de que mañana volveremos a vernos. Duerme ahora luna bonita. Duerme y descansa. Como tú cuidas de mis sueños, deja que yo cuide de los tuyos.
viernes, 18 de octubre de 2013
Feliz
Bueno, creo que el título lo dice todo. Una gran noche ayer hablando en inglés con gente estupenda, disfrutando de la conversación y las risas. Y esta mañana, a pesar de haber dormido poco, por primera vez en bastante tiempo me he levantado con una sonrisa en la cara y he acabado cantando a pleno pulmón por la calle a las 8 de la mañana de camino al trabajo. Ha sido un momento en el que te das cuenta que la felicidad no es tanto la meta como el camino, esos miles de momentos del presente que muchas veces nos olvidamos de disfrutar, tan obsesionados estamos con el futuro y con el pasado. Disfrutemos el día a día, porque es lo que da sentido a nuestras vidas. Disfrutemos de estos momentos especiales porque son los que nos dan fuerza para seguir adelante cuando vuelve la tristeza. Cantemos y sonriamos sin razón alguna, simplemente porque nos sentimos bien y queremos compartir nuestra alegría con el mundo. Ya habrá tiempo para ponerse serio, para volver a sentir los agobios de nuestras vidas. Pero este momento, ahora, es el momento de cerrar los ojos y vivir. De escuchar música y sonreír. De no pensar, solamente ser feliz.
Y una hermosa canción de regalo. Una canción que me hizo llorar de tristeza, pero hoy de alegría. Os deseo un feliz día y un mejor fin de semana a todos.
Y una hermosa canción de regalo. Una canción que me hizo llorar de tristeza, pero hoy de alegría. Os deseo un feliz día y un mejor fin de semana a todos.
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