miércoles, 7 de septiembre de 2011

Un visitante inesperado

Puede parecer raro que justo el único día en el que publico dos entradas, en una de ellas haya hablado sobre mi falta de tiempo para ello. Pero el caso es que mientras escribía la anterior entrada ha pasado algo que no me permite mantenerme en silencio.

Mi cuarto da a un pequeño paseo rodeado de hierba y algún que otro árbol. De hecho, justo hay uno al lado, enfrente de mi ventana. Resulta que mientras escribía, un movimiento cerca del árbol ha llamado mi atención y de repente descubro una ardilla bajando al suelo. Era una ardilla roja, con la zona ventral de color blanco y una cola larga y sedosa que dan ganas de acariciar. No es inusual verla corretear por la zona pero al no haber nadie por el paseo se ha quedado largo rato al pie del árbol, primero mordisqueando una rama y luego un melocotón que había en el suelo. Y mientras, yo como tonto observando su hermosura, sus nerviosos movimientos, apreciando sus colores en todo su esplendor, sonriendo cuando se levanta a dos patas y se dedica a observar a su alrededor, admirando sus saltos y la capacidad para mantenerse agarrada al tronco sin caerse... Al final, ha decidido que ya me había dado suficiente tiempo y a pequeños saltitos se ha trasladado a otro árbol. Pero todavía me queda esa sensación de felicidad que este tipo de cosas, por muy simples que sean, o quizás por los simples que son, te otorgan. 

Si levantásemos la vista de nuestras tareas más a menudo quizás podríamos apreciar con mayor intensidad todo lo que se nos brinda, quizás podríamos descubrir todas esas pequeñas cosas que nos ayudan a ser feliz. Para algunos este visitante inesperado será una simple ardilla, pero yo sé que entre sus pequeñas patitas guardaba oculto un saco e iba derramando felicidad a su paso para todo aquel que estuviera dispuesto a contemplarlo.


PD: la foto no es mía sino obtenida de otro página. Por desgracia, no poseo cámara de fotos, lo cual es, sobre todo en momentos como este, un gran fastidio.

Se acabó la fiesta

Es cierto que debido a mi viaje y a todos los quehaceres para acomodarme en este nuevo hogar hace mucho tiempo que se me acabaron las vacaciones. Aún así, disponía de no poco tiempo que ha sido destinado en su mayoría a las entretenidas charlas con mis dos pequeñas preciosidades. Mas ahora, empezado un proyecto a jornada completa, el tiempo libre va a brillar por su ausencia; lo que significa que tendré que cambiar drásticamente mi modo de emplear el tiempo. Además, esto también repercutirá probablemente en la frecuencia de entradas publicadas, debido bien a la menor cantidad de tiempo disponible, bien a la disminución de la inspiración por agotamiento mental. Aún así, intentaré obligarme a cuidar regularmente de este pequeño jardín, pues desconectar de la rutina será una necesidad bastante importante de ahora en adelante y no quiero dejar de lado algo tan sano. Todo esto también implica que me costará más mantenerme al día con los blogs que sigo y comentar en ellos pero intentaré no quedarme demasiado atrás.

We must be over the rainbow!

lunes, 5 de septiembre de 2011

Juntos en El Camino (II)

No importa si tu noche dura una eternidad y la oscuridad asfixia la luz del sol con un abrazo de angustia, pues con el calor de mi cuerpo mantendré viva una llama que disipe las tinieblas de tu corazón y te ayude a encontrar tu camino.

No importa cuantas veces te caigas al caminar, ni cuanto duela cada golpe, pues siempre estaré a tu lado ofreciéndote mi mano para levantarte y continuar, curando con abrazos las heridas de tu alma.

No importa cuan vacío parezca el sendero de tu vida, nunca estás sola pues ahora nuestros caminos avanzan juntos y aunque no siempre me encuentre presente físicamente, ten por seguro que una parte de mí si lo estará, cuidando de tus sueños incluso en mi ausencia.

Pues estamos juntos, juntos en El Camino.
Juntos sonreiremos.
Juntos lloraremos.
Juntos soñaremos con las estrellas.
Y juntos viviremos entre ellas.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Las alas de un Fénix

Y las cadenas se quebraron bajo el peso de la razón,
descubrí mis alas, creadas por la esperanza y la ilusión.
Y volé más allá de este páramo desierto en el que me recluí voluntariamente,
alcancé la luz del sol tan anhelada, incinerando mis fantasmas con su cálido abrazo.
Y entré en un mundo en el que no estaba solo,
disfruté de las risas en compañía,
su presencia me reconfortó.
Y me encontré bajo una tormenta de luces y música atronadora,
sentí el ritmo latir en mis venas, llenando mi corazón de una euforia desconocida,
mi cuerpo se movió al compás de las pulsaciones que en mi cuerpo vibraban.
Y sentí un calor infernal, ríos de sudor corrían por mi piel,
pero seguí bailando, hipnotizado por el momento, esclavo del sonido.
Y cuando todo acabó, cuando exhausto llegué a mi habitación,
en un rincón encadenada vi a la soledad llorar.
Y me miro con ojos esperanzados, señalando los grilletes,
pero su alegría se apagó cuando acercándome le hable:
"Demasiado tiempo he ocupado yo esa cárcel,
demasiado tiempo he aceptado las cadenas que me pusiste,
demasiado tiempo he pasado cegado por tus palabras embaucadoras,
es hora de que sea yo tu dueño y no al revés."
Y bajo un cielo estrellado reflejado en mis párpados,
abrigado por mis recién descubiertas alas,
alas de un Fénix renacido de entre sus cenizas,
me dormí feliz.




sábado, 3 de septiembre de 2011

Soledad

Hay momentos en los que me siento muy solo, momentos en los que el mundo parece querer asfixiarme bajo un manto de oscuridad. Momentos en los que me encierro en una jaula sin llave creyendo estar a salvo, cuando lo único que consigo es anclarme a mis propios miedos. Momentos en los que me odio por ser como soy:


Soledad, dura y fría; vacío abrumador
angustia del alma; inextinguible dolor
Deseada por aquellos
inocentes confiados
engañados por sus miedos
en su ceguera bellos
y sin juicio aceptados
Temerosos de lo desconocido
anhelando un férreo control
sobre su vida y su rutina
despreciando la sorpresa e improvisación
Expertos en la negativa
sin argumentos ni razón
bajo excusas y mentiras
Negando la verdad que yace en su interior
una verdad que les empuja
a abrir su corazón
Pues quien en una cárcel se aloja
creerá estar a salvo
de lo extraño y lo temido 
a cambio de encerrar su alma entre paredes
construidas por la inseguridad y sus temores
Encadenando la felicidad
con grilletes de miedo
tapiando la puerta abierta al cielo
donde el sol brilla para quienes aceptan el riesgo
que supone vivir confiando en los demás
Pero que esquivan los golpes mutuamente ayudados
y disfrutan felices, en libertad
ofreciéndoles su ayuda
a los que en la oscuridad moran
creándoles un camino para de su cárcel escapar
Y nosotros, estúpidos controladores
rechazamos la oferta, engañados por el miedo
condenados a vivir a la sombra de nuestros temores
Sacrificando una vida plena, llena de recompensas
escudados tras la rutina y falsas razones
para siempre atrapados en las garras de la soledad

Mas sé que un día mis alas abriré, rompiendo las cadenas que me atan y hacia la luz del sol volaré. Y sé que si lo consigo no habrá sido solo, sino gracias a la ayuda de todos aquellos que su mano tendieron hacia mí, aquellos que a pesar de mis continuas negativas nunca han dejado de ofrecerme una alternativa, aquellos que con cálidas sonrisas y tiernos abrazos los barrotes de mi prisión desgastaron. Mas ahora es mi turno, pues yo debo ser quien descubra las alas que ocultas han permanecido todo este tiempo, yo debo ser quien dé el primer paso a la luz. Esperadme, pues no tardaré en reunirme con vosotros.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Primer aniversario

Hoy se cumple un mes desde que a partir de sentimientos confusos y pensamientos desordenados este rincón de mi ser adquirió forma. Puede parecer poco, pero mucho a pasado durante este tiempo, ya sea provocado por el propio blog o no. Entre las novedades fuera de la blogosfera, la más importante es sin duda mi estancia Erasmus en Finlandia, uno de los cambios más significativos en mi vida y en parte la razón de la existencia de este espacio personal. Me alegra poder decir que la mayor parte de la ansiedad y tristeza que sentía antes de comenzar esta aventura ha dado paso a la excitación y la ilusión por un futuro muy prometedor. 

Y sin ninguna duda, esto ha sido posible en parte gracias a todo lo que este pequeño pero gran mundo construido con nuestros blogs me ha aportado. He descubierto blogs magníficos, entre los cuales ya hice una mención especial al que más me ha aportado por su rebosante optimismo, y gente maravillosa, con otra mención especial a quien se ha convertido en parte indispensable de mi vida. También he visto con agrado como el número de visitas ha ido aumentando con el tiempo, así como los siempre agradecidos comentarios, pues el saber que la gente se interesa por este pequeño jardín de pensamientos no tiene precio. Y aunque me encuentre en un momento con mucho trabajo y cierta falta de inspiración seguiré cuidándolo con cariño y atención, pues creo que siempre deberíamos buscar tiempo para parar nuestras ajetreadas vidas por un momento y concedernos un tiempo para reflexionar o simplemente sentir. 

Y para finalizar y no alargarme en demasía, simplemente quiero agradecer a todos aquellos que me visitáis, comentéis o no, pues La Mirada del Ave Fénix no sería lo mismo sin vosotros. Espero que éste sea el primer aniversario de una larga lista de ellos. Gracias a todos.


jueves, 1 de septiembre de 2011

De Bilbao

No suelo dar demasiados datos sobre mí, no porque quiera permanecer en el anonimato, simplemente no suelo verlo necesario. Aun así, por si alguien se pregunta por mi procedencia hoy aclaro que yo soy de Bilbao, la ciudad más hermosa del universo. Puede que los bilbainos tengamos fama de fanfarrones y exagerados, pero es que tenemos razones para serlo :)

¿Y como es eso de ser de Bilbao? Pues para explicarlo creo que no hay nada mejor como que escuchéis esta canción del fantástico "El Reno Renardo" (de Bilbao también, por supuesto). Que disfrutéis de ella y para todos los que no habéis tenido la suerte de nacer en Bilbao, recordad que todavía estáis a tiempo pues al fin y al cabo los de Bilbao nacemos donde nos da la gana.


Yo no tengo la culpa de haber nacido en Bilbao
De ser tan guapo y tan salao
Centro del Universo y capital mundial
Donde se corta el bakalao
Si a Artxanda vas sube en funicular
Verás el Guggenheim brillar
Dicen que exagero y me llaman fanfarrón
Yo soy de Bilbao
Guarda la cartera, esta ronda pago yo
Que soy de Bilbao
De tasca en tasca en Somera con sus pintxos y tal
Vamos cruzando El Arenal
Pozas es rojiblanco camino a La Catedral
Alabi alaba ala bimbombá
San Sebastian
Y Gasteiz no están mal
Pero no puedes comparar
Voy en manga corta estoy hecho un chicarrón
Yo soy de Bilbao
Aibalaostia Patxi pídeme otro chuletón
Que soy de Bilbao
Vamos conquistando Castro, Laredo y Salou
Yo soy de Bilbao
Noble y elegante la txapela a medio lao
Que soy de Bilbao
Este sirimiri deja el cutis hidratao
Yo soy de Bilbao
Veo tus 14, ordago mecaguennriau
Que soy de Bilbao
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