sábado, 19 de mayo de 2012

Premio nobel, aceleradores y el valor de la ciencia

Ayer fue un día especial, pues tuve el privilegio de asistir a un seminario de un Premio Nobel: Martin Chalfie, quien junto a Roger Y. Tsien y Osamu Shimomura recibió en el 2008 el Premio Nobel de Química por el descubrimiento y desarrollo de la GFP, la proteina verde fluorescente. La categoría del orador quedo patente al ver como el auditorio que para la mayoría de ocasiones queda grande estaba esta vez repleto, hasta el punto de que los últimos en llegar tuvieron que sentarse en las escaleras (y eso que era un día de puente, pues el jueves fue fiesta nacional). Cierto es que el premio no garantiza completamente la calidad del seminario, pero en este caso cumplió sobradamente con las expectativas. Una hora y cuarto, que sin embargo no se me hizo pesada (al contrario que en otras ocasiones cuando a los 20 minutos ya no puedo seguir atendiendo).

M. Chalfie, O. Shimomura y R.Y. Tsien
Fue una charla superficial pero muy amena, profundizando lo justo pero sin entrar en demasiados detalles. Así se nos presentó la historia del descubrimiento, que como muchas otras se debió en parte a un accidente, y el desarrollo de esa proteína cada día más utilizada y que acabaría otorgándole tan importante distinción. Una de las cosas que descubrí durante la charla es el gran número de personas que hay detrás de semejantes proyectos pero que al final no son galardonadas. Pues detrás de esos tres Premios Nobel existen decenas de personas que fueron indispensables, pero de las que poco se habla. Aparte, también nos habló del mundo de la ciencia, y la importancia de la ciencia de base, aquella que se realiza con la simple meta de aumentar nuestros conocimientos. Pues por muy importante que sea la ciencia aplicada, que emplea el conocimiento existente y lo aplica a campos de nuestro interés (medicina, agricultura, industria...), sin la ciencia básica no habría conocimientos que aplicar. Para terminar esta entrada tomaré prestado el final de su charla, que acabó con una cita, la del doctor Robert R. Wilson en su defensa de la necesidad del primer acelerador de Fermilab. Así, cuando fue preguntado por el valor que este acelerador podría suponer para la seguridad y defensa de la nación, contestó con una respuesta que demuestra el verdadero valor de la ciencia.


"This new knowledge has all to do with honor and country but it has nothing to do directly with defending our country except to help make it worth defending."


(Este nuevo conocimiento tiene mucho que ver con el honor y el país, pero nada que ver directamente con la defensa de nuestra tierra, excepto para hacer que merezca la pena defenderla.)

PD: podéis leer la conversación entera en inglés aquí.

2 comentarios:

  1. De repente te he imaginado como Sheldon Cooper...ahora que lo pienso no sois tan distintos :P

    Me alegro que asistieras a algo asi,que envidia.

    Un beso

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  2. Me alegro por ti Fénix, no todos los días se puede ver y escuchar a un premio novel.

    Besos.

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